LULU-357 Durante las horas extras, a solas en la oficina, no pude resistir la descuidada vista de las bragas de la nueva empleada, la más guapa de la empresa con un gran trasero, y froté mi pene contra sus bragas hasta eyacular. Aprovechando su confusión, la penetré y la embestí con mi gran polla, corriéndome dentro una y otra vez. Maina Yuri